Cuando un empresario extranjero decide crear una SRL en Italia o establecer una sucursal, la siguiente pregunta suele ser fiscal. El sistema italiano de imposición empresarial se apoya en dos pilares: el IRES (impuesto nacional sobre sociedades, al 24%) y el IRAP (impuesto regional sobre la producción, al 3,9%). Tanto si está comparando las formas societarias italianas como si analiza el Régimen de Impatriados y su exención del 50%, entender qué debe pagar, qué puede deducir y cómo influyen las reglas regionales es decisivo para que su operación italiana sea rentable y no una sorpresa costosa. Esta guía explica cómo funcionan ambos impuestos para empresas de capital extranjero y qué estrategias utilizan los asesores para reducir el tipo efectivo combinado por debajo del 27,9%.
Para los trabajadores que trasladan su residencia fiscal a Italia desde 2024, el artículo 5 del Decreto Legislativo 209/2023 exime el 50% de los rendimientos del trabajo por cuenta ajena y propia que cumplan los requisitos y se produzcan en Italia, o el 60% cuando el trabajador se traslada con un hijo menor o tiene un nacimiento o adopción durante el período del beneficio, siempre que el menor resida en Italia. La ventaja se aplica hasta EUR 600.000 de renta elegible por período fiscal; el exceso tributa normalmente. Dura cinco períodos fiscales (el año del traslado y los cuatro siguientes), sin prórroga ni aumento regional.
¿Qué es el IRES? El impuesto de sociedades italiano explicado
El IRES (Imposta sul Reddito delle Societa) es el impuesto nacional sobre la renta de las sociedades, con un tipo estándar del 24% desde 2017. Se aplica a la renta imponible mundial de las sociedades residentes en Italia, como una SRL o una SPA, y a la renta de fuente italiana de entidades no residentes que tengan un establecimiento permanente. La renta imponible se calcula restando los gastos deducibles de los ingresos totales; el código tributario italiano, basado en el derecho civil, establece el tratamiento de las amortizaciones, provisiones, pérdidas compensables y operaciones entre empresas vinculadas. En una SRL propiedad de extranjeros con EUR 500.000 de ingresos y EUR 350.000 de gastos deducibles, el IRES sería de EUR 36.000 (el 24% de EUR 150.000 de renta imponible).
La visión del experto — Giovanni Emmi, Dottore Commercialista
Muchos clientes extranjeros se fijan únicamente en el tipo IRES del 24% y olvidan el IRAP y otros impuestos aplicables. Siempre recomiendo planificar un tipo efectivo combinado del 27% al 31%, según la región y la estructura concreta de costes. Las sorpresas al cierre del ejercicio resultan mucho más caras que una planificación adecuada desde el principio.
Cómo funciona el IRAP: el impuesto regional sobre la producción
El IRAP (Imposta Regionale sulle Attivita Produttive) es una figura especialmente italiana: grava el valor neto de la producción, no el beneficio. El tipo nacional estándar es del 3,9%, aunque cada región puede modificarlo hasta 0,92 puntos porcentuales. A diferencia del IRES, que grava el beneficio neto, el IRAP toma los ingresos menos materias primas, servicios adquiridos y determinados costes de personal; por eso puede existir IRAP incluso cuando no hay beneficio. Una SRL de consultoría digital en Milán, con EUR 400.000 de ingresos, EUR 150.000 de subcontratación, EUR 100.000 de alquiler y EUR 120.000 de salarios, pagaría aproximadamente EUR 6.240 al tipo lombardo del 3,9%. En los principales centros empresariales, como Milán, Roma y Turín, el tipo suele ser del 3,9%, pero debe confirmarlo con su asesor fiscal italiano (commercialista): Trentino-Alto Adigio fija los tipos a escala provincial y algunas regiones aplican recargos por categoría.
¿Cuándo debe pagar impuestos en Italia una empresa extranjera?
Una empresa extranjera queda sujeta plenamente al IRES y al IRAP cuando sus actividades crean un establecimiento permanente (EP, o stabile organizzazione) en Italia. Conforme a la legislación italiana y a las directrices de la OCDE, existe EP cuando la empresa opera mediante un lugar fijo de negocios (oficina, sucursal o fábrica) o mediante un agente dependiente que celebra habitualmente contratos en su nombre. Sin EP, normalmente solo deberá afrontar retenciones sobre determinadas rentas de fuente italiana, como dividendos, cánones o honorarios por servicios.
Una empresa británica de software que vende en línea a clientes italianos sin presencia física, por regla general, no crea un EP. La misma empresa, si contrata a un representante comercial local en Milán que firma contratos en su nombre, probablemente sí lo crea y pasa a estar sujeta a la imposición empresarial italiana completa.
La visión del experto — Giovanni Emmi, Dottore Commercialista
He visto empresas extranjeras estructurar su entrada en el mercado italiano precisamente para evitar la condición de EP, utilizando agentes independientes o distribuidores en lugar de empleados. Es una planificación fiscal legítima, pero la diferencia entre un contratista independiente y un agente dependiente es más estrecha de lo que muchos empresarios creen. La administración tributaria italiana examina estos acuerdos con atención.
Elegir la estructura fiscal: SRL o sucursal
La SRL (Societa a Responsabilita Limitata) es el vehículo más habitual para los empresarios extranjeros. Ofrece responsabilidad limitada, exige un capital social mínimo de solo EUR 1 (EUR 10.000 es lo habitual para transmitir solvencia bancaria) y se convierte automáticamente en residente fiscal italiana, sujeta al IRES sobre la renta mundial y al IRAP. Presenta la declaración anual del impuesto de sociedades (Modello REDDITI SC) antes del 30 de noviembre.
Una sucursal (filiale) no es una entidad jurídica separada, sino una extensión de la sociedad matriz extranjera. A efectos fiscales se trata como un EP, sujeto al IRES y al IRAP sobre la renta de fuente italiana, pero sus beneficios y pérdidas pasan directamente a la declaración de la sociedad matriz; esto puede ser útil si la matriz está en una jurisdicción con menor fiscalidad. Para la mayoría de empresarios extranjeros se prefiere la SRL, porque la protección de responsabilidad limitada compensa el modesto coste adicional de cumplimiento.
Deducciones, amortizaciones y límites a los intereses
La legislación fiscal italiana (TUIR) permite a las SRL deducir salarios de empleados, cotizaciones sociales, alquileres, honorarios profesionales, coste de las mercancías, suministros, seguros, publicidad, viajes y amortizaciones, aplicando los porcentajes establecidos. Las comidas y los gastos de representación son deducibles al 75%, con límites diarios de EUR 70 para empleados y EUR 130 para clientes. Entre los gastos no deducibles están las sanciones, el propio IRES y el IRAP, la representación que supere los límites legales y los costes relacionados con rentas exentas de impuestos. Italia limita la deducción neta de intereses al 30% del EBITDA conforme a las reglas europeas ATAD; existe un umbral de minimis de EUR 3 millones por debajo del cual no se aplica la limitación, y el exceso se puede trasladar indefinidamente. Puede haber incentivos de amortización y de inversión: consulte la guía sobre incentivos fiscales para empresas extranjeras para conocer el Patent Box, los créditos de I+D y los regímenes de amortización acelerada disponibles.
Retenciones y pagos transfronterizos
Cuando una empresa extranjera recibe rentas de fuente italiana, se aplican retenciones de forma independiente del IRES y del IRAP. Los dividendos pagados a un accionista societario extranjero soportan una retención del 26%, aunque la mayoría de los convenios para evitar la doble imposición la reduce al 5%, 10% o 15%. En virtud de la Directiva europea sobre matrices y filiales, los dividendos a una matriz de la UE que cumpla los requisitos y posea al menos el 10% están exentos. Los cánones también soportan el 26% (reducido por la mayoría de los convenios al 5%-10%). Los pagos de intereses suelen estar exentos conforme al derecho de la UE y a la mayoría de los convenios si se realizan en condiciones de plena competencia y están correctamente documentados. Una empresa estadounidense que reciba dividendos de su SRL italiana debe considerar tanto la retención italiana (posiblemente reducida por convenio) como el crédito fiscal extranjero en Estados Unidos.
Plazos de presentación y cumplimiento
En 2026, los pagos a cuenta del IRES y del IRAP vencen en dos cuotas: el 16 de junio (40% de la deuda del año anterior) y el 30 de noviembre (el saldo). Las empresas nuevas calculan el pago según un método reducido de «pago mínimo a cuenta». La declaración anual del impuesto de sociedades (Modello REDDITI SC) correspondiente al ejercicio fiscal 2025 vence el 30 de noviembre de 2026. La documentación de precios de transferencia para operaciones entre partes vinculadas debe prepararse cada año y estar disponible en un plazo de 20 días laborables desde el requerimiento de la administración tributaria.
La visión del experto — Giovanni Emmi, Dottore Commercialista
No cumplir un plazo de presentación en Italia genera sanciones automáticas, que empiezan en el 2% del impuesto no pagado y pueden subir al 30% cuando el retraso es importante. Los intereses de demora se acumulan al tipo legal (aproximadamente el 2,7% en 2026). Para las empresas extranjeras que no conocen el calendario italiano, el servicio más valioso de un commercialista es simplemente garantizar que cada plazo se cumpla a tiempo.
La recomendación de YourBusinessInItaly
Una estrategia eficaz de impuesto de sociedades en Italia exige prestar atención a los cambios legislativos, las diferencias regionales y las implicaciones de los convenios transfronterizos. En YourBusinessInItaly ayudamos a empresarios extranjeros a elegir la estructura jurídica adecuada y a optimizar su posición fiscal desde el primer día. Tanto si va a constituir su primera SRL como si va a reestructurar una operación existente, nuestra red de commercialisti y asesores jurídicos cualificados le ofrece la experiencia necesaria.
Preguntas frecuentes
Una SRL propiedad de extranjeros paga IRES al 24% sobre la renta imponible y IRAP aproximadamente al 3,9% sobre el valor de la producción. Como el IRAP se calcula sobre el valor de la producción (una base más amplia que la renta imponible) y el propio IRAP no es deducible a efectos del IRES, el tipo efectivo combinado suele situarse entre el 27% y el 31%, según la región y la estructura concreta de costes.
¿Tengo que pagar IRES si solo vendo en línea a clientes italianos sin presencia física?
Por regla general, no. Sin un establecimiento permanente en Italia —sin oficina, empleados ni agente dependiente autorizado a celebrar contratos— no estará sujeto al IRES ni al IRAP sobre los ingresos de ventas italianas. No obstante, puede deber el IVA si las ventas transfronterizas superan el umbral europeo B2C de EUR 10.000 al año, lo que exige registrarse a efectos del IVA italiano y presentar declaraciones periódicas.
Desde el punto de vista fiscal, ¿es mejor abrir una sucursal o una SRL?
La SRL ofrece responsabilidad limitada y es una entidad jurídica separada que paga IRES sobre la renta mundial. La sucursal no ofrece protección frente a la responsabilidad, pero permite que los beneficios y pérdidas pasen directamente a la declaración de la matriz, lo que puede ayudar si esta se encuentra en una jurisdicción con menor fiscalidad. Para la mayoría de empresarios extranjeros se prefiere la SRL, porque la protección patrimonial y la solvencia bancaria compensan el modesto trabajo adicional de cumplimiento.